PICARESCA

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Nuestra sistema político
Tras toda una serie de tareas basadas en la investigación del siglo de Oro, y de llegar desde el análisis de la página web de un museo, hasta sin más ni menos que con nuestros tan célebres libros de la literatura española: El Quijote y el Lazarillo de Tormes. Hoy nos encontramos con una de las últimas tareas, y posiblemente mucho más creativa que todas las anteriores, puesto que concierne acerca de nuestra consideración de la picaresca actualmente. Vamos allá pues.


Todos sabemos que España, especialmente, está lleno de pícaros, comenzando desde arriba, desde lo más alto en estatus social, como puede llegar a ser un político.
Y es que tenemos más de 500 imputados y casi 1.700 causas abiertas en 2014. En los telediarios cada mes o cada trimestre tenemos noticia de un nuevo caso de caso de corrupción, pues España es uno de los países en el que la corrupción está a la orden del día.

Empezando por el caso Gürtel, que dio comienzo su investigación en 2009 por el juez Garzón, junto con la dirección de Francisco Correa, Pablo Crespo y nuestro querido ''Bigotes''. Estos tres ejemplares de nuestro esplendoroso sistema político y madurez española, se dedicaban a sobornar a políticos del PP con dinero y regalitos ''para mantenerlos contentos'', a cambio de adjudicaciones para sus empresas. Vaya, pero es que esto de la picaresca, de beneficiarse y ''sacar todo se pueda del lote'' no se queda aquí. No olvidemos tampoco el caso Bárcenas, cuando al parecer el dinero se movía solo. Cantidades superiores a 60.000 euros al año, renegaba el sujeto haber tocado al principio del caso.
También podríamos mencionar lar tarjetas Black. Aunque creo que es suficiente, para que podamos percatarnos del hecho de que vivimos en un país de pícaros.
Y el origen de todo son: los líderes, que se mueven por su interés, sin tener en cuenta que ese dinero es perteneciente también a aquellos que les votan, los cuales ellos representan. Simplemente actúan en su beneficio, sin mostrar si quiera empatía por los demás, ni responsabilizarse de su pueblo(siendo figuras tan relevantes como dicen).Tan solo ponen ese rostro de simpatía, y se muestran ante las cámaras para dar una buena imagen, que después se tapa con la malicia que ocultan.
Así denominamos a los pícaros: simpáticos, agradables a la vista, inteligente y manipuladores(porque nos manipulan a todos, para que de nuevo caigamos en sus juegos, y seamos sus marionetas).

Pero realmente, si somos un poco observadores y contemplamos nuestro alrededor, podemos apreciar una cierta picaresca, por mínima que sea, en todos aquellos que nos rodean. Pues siempre tratamos de buscar un truco.Un truco por ejemplo para... no pagar. Como cuando vamos a una tienda china, o algun particular sin mucho presupuesto, nos aprovechamos del hecho de que los propietarios no tienen el suficiente dinero para poder instalar sistemas de seguridad anti-robo, y sustraemos aquello que nos queremos llevar, en el bolsillo.
En resumen nos aprovechamos de todo cuantos podamos. La diferencia con respecto a los altos cargos no es abismal, pues lo único que cambia es que estos lo hacen a gran escala. Puesto que está a sus posibilidades, y nosotros lo recreamos hasta lo que permite nuestro nivel.
Lo peor de todo esto es que la picaresca ordinaria, está bien vista, no está reprobada socialmente.
Somos la cultura donde nació el Lazarillo de Tormes y esta, está a la orden del día. A simple vista, robar de una tienda, mentir a nuestros padres o fastidiar los planes de otra persona, nos puede parecer divertido(en cierta forma), pero es que nos estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado, y al igual que finalmente en el caso de Bárcenas, este terminó compadeciendo ante los juzgados y dando una mala impresión, a nosotros también nos puede llegar a traer efectos negativos, a mayor o menor escala.

Y sin nos preguntamos, si esto acabará algún día, yo respondería que no.
Para que la picaresca deje de existir necesitamos un nivel de madurez mucho mayor, y que de este hoy día, carecemos a creces de él. Por otro lado, el proletariado y todo el pueblo, tampoco hace todo lo que está en sus manos para que esto deje de ocurrir, lo asumimos como una situación más, y lo tratamos con indiferencia. Esto podría ser un peligro para nosotros mismos, puesto que como he dicho antes; somos nosotros los que nos tiramos nuestra tierra encima. Dejamos que nos manejen como si fuéramos marionetas, y ellos sean los terratenientes como en la Edad Media, ¿No parece esto la misma situación que antes?, ¿Es que no avanzamos? ¿Nos quedamos en el pasado? Pues seguramente si. Esa figura que tenemos del Quijote en nuestras mentes, se ha quedado como un simple recuerdo perdido en la memoria. Normal, si estas figuras han dejado de existir, o si existen son mínimas, no se muestran, no dan la cara a gran escala ante la sociedad, para que nos den esa esperanza que tenemos muchos de nosotros de saber que estamos avanzando, que la historia no se repita.

Si encontrásemos un emblema como el del Quijote encarnado en carne y hueso, seremos todos, unos afortunados, pues se encargaría del bien común y el bien estar, hallaría alguna forma de justicia completa para todos/as, sería generoso
bondadoso con los demás...
En definitiva, todos somos picarescos, desde un pobre vagabundo, hasta la más alta sociedad. Pues la picaresca parece ser algo innato, como una esencia que forma parte de nuestro propio ser. Siendo así, tendremos que aceptar nuestra naturaleza humana, y en la medida de lo posible, luchar contra ella.





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