LA VIDA ES UN JUEGO

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Considerar a la vida desde el punto de vista de un juego mas que de una realidad puramente injusta y corrupta, puede resultarnos más alentador, de esta manera podríamos vivirla de una forma mas positiva y divertida. 
Es por ello que debemos parar y reflexionar sobre dicho tema, cuando un diseñador gráfico, plantea un juego, debe de mostrar unos buenos jugadores y que sean atractivos a la vista de los demás. Mientras las opciones sean interesantes, el juego será bastante divertido. Y del contrario, si las opciones son monótonas, ridículas o sin sentido es bastante probable que el juego no prospere. 
Medita sobre los juegos clásicos, como el ajedrez, o el póker. Son juegos con mayor dificultad y profundos. Y en contra punto, el tres en raya es un juego que atrae bastante a los niños, que les suele resultar divertido, pero con el paso del tiempo y la llegada de la madurez, las elecciones son obvias y adormecedoras, y es con todo esto que el juego fácil, el que no tiene complejidad alguna, pierde fácilmente su atractivo. 
También, hay juegos en el que se desarrollan habilidades, como por el ejemplo el golf y algunos deportes, o los juegos de estrategia de ordenador, dichos juegos necesitan de entrenamiento y táctica para desarrollar su técnica. Pero claro, ¿que capacidades quiero/debo desarrollar y en que momento?, ¿Cuán lejos quiero llegar?, ¿Cuanto tiempo debo invertir en ello y seré capaz de realizarlo? ¿Cómo hago para mejorar mis debilidades y aprovechar mis puntos fuertes?
En el propio juego debes gestionar esos recursos. Puede que en este se trate de oro, dinero, energía, peniques... Pero debes pensar que estos recursos, al obtenerlos, te proporcionarán otros a la vez y nuevas elecciones en el juego. Pero claro, primero de todo debes comenzar en el juego y preguntar y planificar ¿Cómo obtendré esos recursos?, ¿Como los emplearé? ¿Cómo serás capaz de hacer dos cosas al mismo tiempo, es decir, equilibrar el tiempo entre la generación de recursos y poder explorar y descubrir nuevos recursos?
Si meditamos y reflexionamos sobre ello, podemos observar como en la vida es un juego en el que se nos proponen multitud de opciones atractivas. Comenzando porque la propia vida presenta todas las cualidades que he mencionado anteriormente. Así pues la vida nos muestra un amplio abanico de posibilidades, y elecciones para poder desarrollar la habilidad/es que deseemos, adquirir los recursos, relacionarnos entre nosotros, etc. 

Pero después de hablar de todo esto, no hemos tratado una pregunta sumamente importante: ¿Cuál es realmente el propósito o la finalidad del juego? Realmente creo que hay tantas respuestas como personajes en este juego, pero para mi el propósito del juego es jugar, divertirme, y disfrutar; al igual que hago cuando practico algún deporte, o hago alguna actividad que me satisface como salir con mis amigos. Otra de las posibles razones, es para desarrollarte, para formarte, para crecer, ya que en este juego puedes aspirar a ser un gran profesional. Los niños tienden a aprender jugando a juegos; y somos precisamente los adultos los que tratamos de forzarlos a aprender de otra forma y se tiende a la frustración, es por ello que creo que de este juego, de esta vida debemos de disfrutarla, aprender cosa de esta, divertirnos ya que podemos, quizás en otro juego no podamos, pero en este sí, y es por esto que divertirnos es una buena forma de vivir ¿No te parece? 

Y ¿Que es lo que te hace convertirte en un buen jugador? Realmente para poder responder a esta pregunta debemos de imaginar a una persona que tiene aptitud en un deporte determinado y es bastante bueno, además se esfuerza en realizar este deporte y hacerlo lo mejor posible, para así mejorar día a día, y por otro lado respeta la idea de que los demás jugadores también quieren una oportunidad para poder gozar de esa experiencia. Un buen jugador, que triunfaría sería aquel que se toma el tiempo para desarrollar sus habilidades. Aquel que toma el juego con madurez y seriedad, y que recuerda que realmente solo se trata de un juego y que no es un mal perdedor, sino que se lo toma de manera positiva, a partir de ahí ese jugador mejorará, tomará en cuanta sus errores y las causas que le han hecho perder el juego, para así poder tomarlas en cuenta en la próxima jugada. Este jugador, funciona como jugador, como un líder, que dirige, y no como pieza, puesto que ha conseguido llegar hasta una meta, esta le ha supuesto un esfuerzo pero le ha llegado una recompensa. Los demás, los que se quedan en el camino fácil y el corto, los que no experimentan ni juegan, son las piezas de los jugadores, las marionetas, ellos nos mueven y nos controlan, a menos que una de estas marionetas, se proponga ser jugador.
Es entonces cuando nos debemos de hacer esta pregunta, siendo la vida un juego, ¿Eres tu de los que se entrega en su totalidad al juego? ¿Tomas en cuenta tus errores pasados para poder mejorarlos en el futuro, en la próxima jugada? ¿Eres un jugador cordial?
Realmente mucho de todos nosotros, nos desquiciamos en muchos juegos y además en los menos importantes, perdemos totalmente los papeles en el juego en si. Seguramente alguna vez hayas conseguido crear un personaje del nivel 100 en un mundo virtual, o un simple juego, en el que perder nos haya traído malas caras, pero ¿Es este el juego importante?, tenemos otro personaje, nosotros mismo que está en un continuo juego y que seguramente este en el nivel -9, descuidado, con una baja autoestima y que apena puede mantenerse asimismo. 
Si seguimos con el tema, ¿Que otros juegos mas pequeños de la vida has confundido con la propia realidad? ¿El de la educación? ¿El de la carrera? ¿El de la forma?... Hay millones de juegos que son meras piezas pequeñitas de un puzzle enorme, estas piezas son interesante, por su puesto pero no siguen siendo mas que pequeñitas piezas de un gran juego. 
Reflexionemos de nuevo, una celebridad, ¿Que terminará siendo realmente de ella? Pues seguramente un adicto a las drogas y al alcohol, los cuales acabarán con su vida de forma terminal. 
La realidad virtual no se pone a la altura del propio juego de la vida, no ofrece las mismas posibilidades que esta última manifiesta día a día. Nuestras opciones son totalmente inabarcables por cualquier ser humano en su totalidad, son realmente complejas, divertidas e interesantes, como para que la tarea de escoger sea sumamente sofisticada. 
Aún así a pesar de ser el juego con mayor disponibilidad para jugar, muchos renuncian su invitación a jugar. Realmente puede que se debe a la cuestión: ¿Eres capaz de dominar el juego o es el juego el que te dominará a ti?  
Cuando te sumerges en un juego que es mucho más grande que tu y tus posibilidades, te sientes inundado, eres totalmente incapaz de llevar el mando o de la menos controlar la partida. Seguramente si eres de esos que piensas que la vida puede contigo, no querrás jugar, y es entonces cuando este juego lo quieres obviar. 
Por otro lado, cuando tu eres mas grande que el mismo juego, te sientes cómodo, controlas la situación. Aunque también si eres considerablemente mas grande que el juego, este se vuelve monótono y querrás jugar a otro más complejo, pues los fáciles no son atractivos. Es con todo esto que lo que te debes de plantear es  ¿Quiero mejorar con el mismo, a pesar de que me pueda costar trabajo?, ¿Estoy dispuesta a emplear el tiempo en él? ¿Quiero ser una pieza del juego o un jugador? ¿Quiero jugar a este juego?



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