WERTHER II

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“Querido Guillermo: Me encuentro en un estado que debe parecerse al de los que antiguamente se creían poseídos del espíritu maligno. No es el pesar, no es tampoco un deseo ardiente, sino una rabia sorda y sin nombre lo que me desgarra el pecho, me anuda la garganta y me sofoca. Sufro, quisiera huir de mí mismo, y paso las noches vagando por los parajes desiertos y sombríos de que abunda esta estación enemiga.


“Anoche salí. Sobrevino súbitamente el deshielo y supe que el río se había salido de madre, que todos los arroyos de Walheim corrían desbordados y que la inundación era completa en mi querido valle. Me dirigí a él cuando rayaba la medianoche, y presencié un espectáculo aterrador. Desde la cumbre de una roca vi a la claridad de la luna revolverse los torrentes por los campos, por las praderas y entre los vallados, devorándolo y sumergiéndolo todo; vi desaparecer el valle; vi en su lugar un mar rugiente y espumoso, azotado por el soplo de los huracanes. Después, profundas tinieblas; después la luna, que aparecía de nuevo para arrojar una siniestra claridad sobre aquel soberbio e imponente cuadro. Las olas rodaban con estrépito..., venían a estrellarse a mis pies violentamente… Un extraño temblor y una tentación inexplicable se apoderaron de mí. Me encontraba allí con los brazos extendidos hacia el abismo, acariciando la idea de arrojarme en él. Sí, arrojarme y sepultar conmigo en su fondo mis dolores y sufrimientos. Pero ¡ay qué desgraciado soy! No tuve fuerzas para concluir de una vez con mis males, mi hora no ha llegado todavía, lo conozco. ¡Ah, Guillermo!


¡Con qué placer hubiera dado esta pobre vida humana para confundirme con el huracán, rasgar con él los mares y agitar sus olas! ¡Ah!, ¿no alcanzaremos nunca esta dicha los que nos consumimos en nuestra prisión? ¡Qué tristeza se apoderó de mí cuando mis ojos se fijaron en el sitio donde había descansado con Carlota bajo un sauce después de un largo rato de paseo! También allí había llegado la inundación, y a duras penas pude distinguir la copa del sauce. Pensé entonces en la casa del juez en sus prados... El torrente debía de haber arrancado también nuestros pabellones y destruido nuestros lechos de césped. Un luminoso rayo del pasado brilló ante mi alma, como brilla en los sueños de un cautivo una ola de luz que le finge praderas ganado o grandezas de la vida. Yo estaba allí de pie... ¡Ah! ¿Es que me falta valor para morir? Yo debía... Y, sin embargo, heme aquí como una pobre vieja que recoge del suelo sus andrajos y va de puerta en puerta pidiendo pan para sostener y prolongar un instante más su miserable vida.”

COMENTARIO II
En este fragmento Werther narra a Guillermo el dolor que esta sufriendo junto con una posible solución: el suicidio tema principal,  y que desde el punto de vista de Werther no lo entiende como una cobardía, del contrario: como una valentía. Así pues podemos decir que el texto carece de contento y que nos trasmite el pesimismo de Werther. También podemos decir que el protagonista se encuentra en este fragmento ante una situación pre-suicida.

Entonces podríamos determinar el tema como el sufrimiento por el que esta pasando Werther el cual es capaz contemplar el suicidio como una opción y la amargura en la que se sume.

El suicidio es el tema matriz en este fragmento, y como he dicho anteriormente se entiende como un acto de valentía ya que ni es capaz de concluir dicho acto. Aquí es donde podemos presenciar lo anteriormente dicho:  Pero ¡ay qué desgraciado soy! No tuve fuerzas para concluir de una vez con mis males
Concreta que no es capaz de realizar la acción ya que aún no está preparado.
Werther a lo largo de este fragmento reflexiona constantemente acerca del acto suicida, lo que nos puede servir para anticipar el final de esta obra y no solo eso, sino que constantemente tiene pensamientos atormentados, y pesimistas. Aquí encontramos ejemplos de los pensamiento tan pesimistas que poseía el protagonista: ¡Qué tristeza se apoderó de mí cuando mis ojos se fijaron en el sitio donde había descansado con Carlota bajo un sauce después de un largo rato de paseo! 
Aquí podemos observar como sufre de manera descontrolada que son exaltados por el uso de exclamaciones, y como dicho ejemplo podemos encontrar otros más: Pero ¡ay qué desgraciado soy! Otro de lo ejemplos que es de recalcar también es el de: ¡Con qué placer hubiera dado esta pobre vida humana para confundirme con el huracán, rasgar con él los mares y agitar sus olas! En este ejemplo podemos observar la visión tan pesimista y la depresión en la que estaba embarcado, aquí nos da a conocer que prefiere ser un huracán a ser un humano.

Comenzando con los temas sencundarios hallamos el arte y la naturaleza, los cuales son claves para el hombre romántico. A partir de detalladas descripciones sobre el lugar en el que se encuentra, Werther nos relata considerables lugares donde el puede estar tranquilo y en los cuales ayudan y favorecen a su propio espíritu, como hombre romántico que es, así como la nostalgia de los bosques y la belleza de los paisajes dignos de contemplar y a la vez que el personajes a lo largo de la historia va evolucionando hace que el paisaje también, como por ejemplo: Anoche salí. Sobrevino súbitamente el deshielo y supe que el río se había salido de madre, que todos los arroyos de Walheim corrían desbordados y que la inundación era completa en mi querido valle. Me dirigí a él cuando rayaba la medianoche, y presencié un espectáculo aterrador. Aquí el autor amolda la naturaleza a sus sentimientos. Finalizando los temas podemos presenciar dos temas mas que son el ideal femenino con el que simboliza a su enamorada y el Mal del Siglo en el que podemos contemplar el descontento ante el que se sume Werther y el individualismo del ser; estos dos temas son la principal causa de las desesperaciones de Werther.

Comenzando con las características formales lo primero ante lo que nos tenemos que evidenciar es la forma en que Goethe estructura la novela: es una novela epistolar, la cual imita a una colección de cartas que son escritas por Werther para su amigo Guillermo, en ella le cuenta sus desaventuras e incluye detalladas descripciones y una profusión de sentimientos. Aunque es un pequeño fragmento podemos establecer una estructura interna del mismo; donde en el primer párrafo disponemos una pequeña introducción acerca de sus sentimientos y con su finalización comienza a contarle en una segunda parte la acción: pasear y describe todo los paisajes que se encuentran a su alrededor y por último un tercer donde reflexiona sobre la muerte.

Este fragmento está situado al principio del Editor del Lector. Esta novela está dividida en tres partes: el Libro Primero(cartas desde el 4 de mayo de 1170 hasta el 10 de septiembre de 1771), el Libro Segundo(cartas desde el 20 de octubre de 1771 hasta el 6 de diciembre de 1772) y el Editor del Lector en donde está situado el fragmento como he dicho anteriormente. En este último libro se cuenta la última parte de la relación entre Werther y Carlota. Concrétamente esta es la antepenúltima carta del libro.

En este caso la figura del narradoreditor(aquel que no lo sabe todo pero que es bastante importante a lo largo de la obra, ya que nos da una visión global de manera objetiva sobre todo de Werther) no está presente, ya que no es que el principal a lo largo de toda esta obra, sino que solo es presente al final de la obra, sino que el narrador es el propio Werther, con lo concretamos diciendo que es un narrador en primera persona.

El tiempo narrativo es lineal a lo largo de toda la obra, no presenciamos alteraciones en el tiempo así como flashbacks, sino que la acción es desarrollada gradualmente, cosa que hace mantener la atención del lector. Aunque si cabe resaltar que la acción en algunos puntos de la historia si es discontinua debido a su género epistolar, así es que en muchas ocasiones podemos encontrar saltos de hasta 7 días o 3 días...

El espacio del fragmento donde se desarrolla la acción es en un pueblo aislado de la sociedad burguesa, en el cual prácticamente se desarrolla todo el transcurso de la historia, cuyo nombre es Walheim, lugar inexistente en la vida real.

Con respecto a los personajes, en este fragmento solo podemos mencionar al joven Werther, personaje principal en toda la obra. Este se encuentra en una situación pre-suicida, al darse cuenta del amor que sufre por Carlota, el cual lo califica como imposible. Y como receptor de las carta a Guillermo aunque no podemos analizarlos debido a su ausencia en la obra.

Y para terminar se debe de hacer destacar el uso de recursos de literarios que utiliza Werther con la finalidad de enfatizar y destacar los sentimientos que le hacen representar la figura del hombre románticos, ergo en el texto podemos encontrar numeroso recursos literarios tales como:
Exclamaciones: ¡Qué tristeza se apoderó de mí cuando mis ojos se fijaron en el sitio donde había descansado con Carlota bajo un sauce después de un largo rato de paseo!
Interjecciones: ¡Ah, Guillermo!
Anáforas: sino una rabia sorda y sin nombre lo que me desgarra el pecho, me anuda la garganta y me sofoca.
Sinestesia: siniestra claridad
Preguntas retóricas: ¿Es que me falta valor para morir?
Reticencias: Yo debía...






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